domingo, 27 de noviembre de 2011

caso











Una vuelta a Yanaconas

Eran las 4 de la tarde de un sábado de febrero, Daniel se disponía a recoger a su novia Lucrecia, a la cual había invitado a dar una vuelta en su Toyota Land Cruiser FJ modelo 82, Daniel estaba modificando su carro para competencias de rally, en este proceso quería ensayar unas nuevas llantas especiales para el barro, le propuso entonces a su novia salir a ensayar las nuevas llantas por una ruta destapada que iniciaba después del Zoológico de Cali y desembocaba en la carretera pavimentada que sube a Yanaconas.
Antes de partir de la casa de Lucrecia, Fernanda su hermana les pregunto que a donde se dirigían, al contarle ella quiso ir, a lo que Daniel se opuso pues su relación con su cuñada no era la mejor y además en el fondo sabia que su carro no contaba con las barras antivuelco de seguridad y solo tenía cinturones en los puestos de piloto y copiloto; pero Lucrecia respondió inmediatamente que si su hermana no iba ella tampoco. Daniel con la fiebre de estrenar las llantas acepto que Fernanda los acompañara e iniciaron el viaje. Al pasar el Zoológico y empezar la destapada vieron que había mucho barro lo que emociono a Daniel pero preocupo a Lucrecia pues ese día toda la mañana había llovido.

Daniel para tranquilizar a su novia le dijo que haría el ascenso despacio y que de ser necesario pondría la tracción en las 4 ruedas lo que daría mucha tracción con ayuda de las llantas gruesas con taches especiales para barro. Luego de un de una hora de ascenso y sin saberlo muy cerca de llegar a la carretera que lleva a Yanaconas, Daniel detiene el jeep, pues ve que más adelante en la carretera hay un poco de barro y por precaución decide bloquear las llantas delanteras del carro (Los carros que tiene tracción en las 4 ruedas tienen un dispositivos manual en las llantas delanteras para deshabilitar la trasmisión y de esta manera el carro en ciudad puede utilizar solo la tracción trasera ahorrando combustible y consumo de llantas)para que en el momento de necesitar la tracción en las 4 ruedas solo era activar la trasmisión delantera. Daniel entusiasmado se baja de su jeep para al realizar este bloqueo manual de las llantas, y una vez realiza las adecuaciones pertinentes vuelve al carro pero debido a la emoción y a la ansiedad de poder poner a prueba sus habilidades como piloto de rally frente a su querida Lucrecia no se pone el cinturón de seguridad, e inmediatamente pone en marcha el carro, y se propone a atravesar dicho barro. Después de realizar un par de maniobras dentro del terreno pantanoso, Daniel siente por un segundo que ha perdido el control de su vehículo, e inmediatamente mira por sus espejos retrovisores y mira hacia el precipicio y no ve nada, entonces detiene el carro por un instante.
Daniel: ¿Niñas ustedes sintieron eso?

Fernanda y Lucrecia: ¿Sentir que??

Daniel: Por un momento sentí que la tierra se estuviera tragando al jeep ¿De verdad no sintieron nada?

Lucrecia: ya le vas a echar la culpa al jeep, yo pensé que ya eras un experto en estos terrenos.

Fernanda: Dale, dale!!! Esto lo que está es buenísimo. Si tienes miedo de este pantanito decime y yo manejo.

Daniel: Ni loco te presto mi jeep, empezando porque ni debes saber manejar carros mecánicos, tu solo debes saber manejar automáticos, como tu hermana. ¿Sabes qué??? Mejor agárrate del cinturón o de la barra antivuelco porque vamos a pasar a toda!!!.
Fernanda: Dani más despacio!!! acuérdate que no tengo cinturón, más bien dime dónde está esa famosa barra que no la veo.

Daniel con el propósito de no sentirse como el cobarde del paseo acelero su Toyota a fondo a través del barro, pero con el peso del carro la tierra cedió provocando un deslizamiento y llevándose el carro al precipicio (Daniel tenía razón, la tierra se los estaba tragando).

A esa altura el precipicio tenía al menos 200 metros de profundidad. Apenas el carro empezó a rodar y dar vueltas, Daniel que no contaba con el cinturón de seguridad hizo todo lo posible por sostenerse de uno de los asientos delanteros del carro, mientras que Fernanda en medio del shock y del miedo no busco un punto de apoyo para sostenerse. El carro rodó y rodó, mientras que Fernanda y Daniel también daban vueltas de un lado a otro dentro del jeep.
Después de varias vueltas el carro golpeó contra un pequeño arbusto que los detuvo y los salvo de una muerte segura. Un carro de más de una tonelada y media rodando por una pendiente de más de 45 grados y había sido parado por un pequeño arbusto, Simplemente este no era su día para morir.

Después de estar en medio del precipicio, Daniel rápidamente sacó a Lucrecia y a Fernanda por la puerta del copiloto, pues el carro había quedado inclinado sobre la puerta del conductor.
Estando por fuera del carro, todos se miraron y dijeron “gracias a Dios estamos a salvo”…


Lucrecia: ¿Dani, que estás haciendo?, ¿porque vas a entrar de nuevo al carro?

Daniel: Olvidé cerrar el switch, necesito cerrarlo para prevenir cualquier tipo de chispa.

Lucrecia: Daniel dijiste que era solo el switch, olvídate de tus pertenencias y de los papeles, sal rápido, no ves que el riesgo de que el carro siga rodando es muy alto!
Una vez todos estuvieron por afuera del carro y seguros, viendo que el carro podía seguir rodando Daniel, Luciana y Fernanda se alejaron del carro e intentaron llamar por teléfono celular para pedir ayuda.

Lucrecia: No es posible mi celular se quedó sin batería, Dani préstame tu celular yo llamo.
Daniel: aaagh! Lo olvidé, creo que se quedó en mi nochero.
Fernanda: Aquí está mi celular, que tal que no hubiera venido!. Se nota que estabas preparado para este paseo.
Daniel: No me mires así, yo no tengo la culpa. Más bien préstame ese celular yo llamo.
Daniel: Papá primero que todo, quiero que sepas que todo está bajo control, me encuentro en la mitad de un precipicio cerca a Yanaconas, el carro está destruido y necesito que vengas para ayudarnos.

Ricardo (papá de Daniel): Como así que Yanaconas??, como así que carro destruido?? Ayer al almuerzo te dije que no fueras a salir a ninguno de tus paseos locos!. Te dije muy claro que las lluvias estaban provocando deslizamientos. ¿Hay algún herido?
Daniel: Si papá, lo siento. No te preocupes, todos estamos bien. Trae el botiquín de primeros auxilios que dejé en el parqueadero junto al extintor, para limpiarle unas heridas a Fernanda.

Ricardo: Daniel no te das cuenta del peligro!!! Te fuiste sin avisarle a nadie y además no llevas un extintor ni un botiquín de primeros auxilios dentro del carro. No entiendo que es lo que está pasando por tu cabeza, ya voy para allá!
Daniel, Lucrecia y Fernanda escalaron hasta la carretera por donde venían a esperar mientras el padre de Daniel llegaba.

Alrededor de las 6 y media Ricardo llegó hasta el punto del accidente, lo primero que hizo fue examinar a cada uno y ver que todos estuvieran sanos y salvos. Después hecho un vistazo por el precipicio y vio en lo profundo al Toyota rojo totalmente destruido, toda la cabina que es en fibra de vidrio estaba completamente aplastada y las puerta tenían golpes y rayones.

Ricardo: Ya esta un poco tarde, dudo que podamos hacer algo a esta hora, ¿Daniel cogiste todas tus pertenencias del auto?

Daniel: Si papá aquí tengo el radio, los papeles y el ipod

Ricardo: Cual ipod, ¿desde cuándo tienes ipod?
Daniel: te acuerdas que el mes pasado en mi cumpleaños tú me diste un dinero de regalo, desde esa época más o menos lo tengo, ¿Te gusta?.

Ricardo: Pero Daniel, habíamos quedado que ese regalo era para comprar las barras antivuelco!!!

Fernanda: ahí está pintado mi lindo cuñado.

Después de bajar de la inclinada montaña, llevaron a la clínica a Fernanda quien fue la más afectada en el accidente, pues Lucrecia estaba amarrada con el cinturón de seguridad y Daniel había logrado sujetarse mejor por lo que solo tenía unos cuantos morados, mientras que Fernanda tuvo que ser atendida pues tenía contusiones y cortadas en todo su cuerpo y además una esquirla de vidrio había alcanzado a rozar su ojo derecho.
Daniel después de salir de la clínica y dejar a su novia y a su cuñada en la casa se dispuso a citar una grúa para sacar el carro al día siguiente, al mismo tiempo Ricardo llamaba a un amigo suyo que trabajaba en la C.V.C el señor Topacio Amaya, pues había visto una alcantarilla incompleta en el sitio del accidente, lo que daba una posible explicación al accidente. Al hablar con su amigo, Ricardo confirmó que en ese punto había una alcantarilla incompleta y que el proyecto estaba en proceso de aprobación para arreglarla. Ricardo le contó toda la historia de su hijo y Topacio preocupado le prometió investigar a fondo que era lo que estaba ocurriendo con el proyecto y porque la C.V.C no había puesto ningún tipo de aviso de precaución.
Al día siguienteDaniel y Ricardo contrataron una grúa para rescatar lo que quedaba del Toyota FJ, pero una vez estuvieron en el punto del accidente debido a la dificultad del terreno, la altura, lo estrecho de la carretera, la posición y la profundidad en la que quedo el carro y por el peligro de un nuevo deslizamiento, se necesitó no de una, sino de dos enormes grúas para poder sacar el carro.
Después de casi doce horas de trabajo, por fin pudieron sacar el jeep del precipicio. Y mientras que varios residentes del área se acercaban a “chismosiar” que era lo que estaba sucediendo, varios de ellos comentaban que en esta zona ya se habían presentado varios deslizamientos por el fuerte, prolongado e inesperado invierno que se estaba viviendo, pues era época de verano y por la falta de alcantarillado y canales para el manejo adecuado del descenso del agua por la montaña, se estaban presentando continuos deslizamientos. También comentaron que se había informado a las entidades encargadas pero no se había tenido respuesta alguna.

Sin saber el riesgo q estaban corriendo aquellos vecinos del lugar, seguían husmeando encima de dichos terrenos inestables y hablando mal de las entidades del gobierno encargadas de darle solución al asunto. “ladrones esos, en casos como este es que nos confirman que lo único que hacen con nuestra plata es robársela y utilizarla para el beneficio de unos pocos”, decía Fermin el líder de la vereda tunjuelito, la cual era de las mas afectadas puesto que con las continuas precipitaciones que se estaban viendo día tras día, sus casas, alcantarillas caminos y demás, estaban quedando bajo el agua debido a que no se le estaba prestando atención al caso.
Mientras Topacio y Ricardo seguían hablando del asunto, se llego a una conclusión. La única alternativa para dar una solución definitiva, era presentar una demanda a la C.V.C., entidad encargada de la conservación de estos terrenos. Eran muchas las veces que los habitantes de estos alrededores habían presentado reclamos por la falta de servicio y no se les había prestado atención alguna.
Amanda Hernández, gerente de proyectos de la C.V.C, llego al lugar de los hechos. Muy sorprendida por lo que tenía en frente, llamo a Carlos Balcázar, profesional de planeación y ejecución.
Amanda: Carlos, usted ya se dio cuenta de lo que paso en la via a Yanaconas?
Carlos: Buenas tardes, doña Amanda como me le va? No no señora no he escuchado pero ya me asustó, cuénteme que paso.
Amanda: Pues resulta que esto esta vuelto un mier…. Gracias a que todos los proyectos que yo he ordenado que se hagan no han servido para nada. Unos jóvenes se fueron por un precipicio en una camioneta en la que estaban de paseo porque estos terrenos están cada vez peor por las lluvias, no se mataron de milagro. Además las casas, los caminos y las alcantarillas de estas veredas son un caos!! Hágame el favor y me explica que ha pasado con todo el dinero que ha sido destinado para la ejecución de estas obras. Esta gente esta rebotada y según escuché, nos van a demandar.
Carlos: Uy jefe que mala noticia, pero la verdad yo me acabo de dar cuenta como usted de que todo sigue igual por alla. Además yo no manejo dineros, soy un simple asistente, pero déjeme ya me comunico con el encargado de ejecutar los proyectos de Tunjuelito.
Mientras Carlos pensaba en que iba a hacer para darle una solución a su jefe, buscaba en su directorio de la intranet la extensión del señor Luis Aponte, gerente encargado de ejecución de obras y reparación de terrenos.
Carlos: haber haber, Laura, Lina, Luisa, Luis Aponte!! Por fin lo encontré, ahora falta que este señor tampoco sepa nada, extensión 89654. Alo, si buenas tardes con don Luis?
Luis: Si buenas con quien?
Carlos: Don Luis como me le va, con Carlos el consentido de la Dra Amanda, jeje.
Luis: Ja ja ja, cuénteme que estoy como ocupadito.

Carlos: Que pena con sumerce, no le quito mucho tiempo. Lo que sucede es que la jefe me llamo hace pocos minutos de muy mal genio a contarme la tragedia que paso en la vía Yanaconas por la vereda Tunjuelito, ya se enteró? Bueno igual sino sabe venga le resumo. Unos jóvenes se cayeron en un abismo y la gente que vive por alla esta en la inmunda por las lluvias y esos terrenos están deslizándose. Usted sabe que paso con los proyectos que se iniciaban en Marzo para mantener ese terreno y evitar una catástrofe como esta? Según tengo entendido su departamento es el encargado de este tema no?
Luis: haber Carlitos, primero que todo no este lanzando acusaciones sin saber. Segundo que todo, pues si, ya me había enterado por otras fuentes de lo que sucedió. Le cuento que estas obras aun no se han realizado a cabalidad, pues como se puede dar cuenta, la tragedia ya viene de hace un buen tiempo, solo que no se había destapado hasta que alguien de estrato 6 no estuviera envuelto en el asunto, hablando de los jóvenes que cayeron al abismo pues. EN este momento, la entidad se encuentra en déficit y no ha habido dinero suficiente para evitar estos deslizamientos o para al menos señalizar o culturizar a la gente acerca de los posibles riesgos que se presentan al habitar o transitar por esta zona y mas en esta temporada de lluvias, que hasta aquí en la ciudad nos inundamos.
Carlos: ¿Qué? Como que no hay dinero y no han hecho nada por allá? No dios mío mi jefe me va a matar. O sea don Luis que esto se nos va a ir hondo, porque yo me imagino que eso por allá debe estar lleno de periodistas y nos la van a clavar toda a nosotros. Además, el señor Topacio Amaya el del departamento jurídico, anda en la zona y resulta que es amiguísimo del papa de uno de los jóvenes que habíamos mencionado y me dijo mi jefe que ese señor nos va a demandar. Usted sabe que pasa donde ocurra algo así? Salimos por la puerta trasera usted, mi jefe y yo en un abrir y cerrar de ojos. Bueno Don Luis muchas gracias por su colaboración, voy a ver con que le salgo a mi jefe.
Minutos mas tarde, y mientras sudaba frio, Luis procedió a comunicarse con su equipo de trabajo para organizar una junta lo mas pronto posible, pues necesitaba hacer algo antes de que los “pillaran”. Este señor, tenia quebrada a la entidad, se había encargado, con sus compañeros de trabajo, del desfalco mas grande y jamás visto dentro de una entidad publica. Llevaba ya unos 4 años captando el dinero de los impuestos de los ciudadanos y destinando solo una pequeña parte del capital para las obras correspondientes, tanto en la ciudad como en el lugar de la tragedia. Costeaban los proyectos por el doble de lo que en verdad valían y lo que sobraba se lo robaban. Este tipo, representaba un gran riesgo en la entidad, pero nadie se había dado cuenta hasta ahora de la clase de gerente que tenían.
La contratación de este sujeto, fue gracias a un “palancazo” y debido a esto, no fue necesario que presentara ningún tipo de pruebas ni entrevistas con nadie de talento humano. Mientras se destapaba esta olla, Carlos, también preocupado por lo que se venia llamó a su jefe.
Amanda: Cuénteme una buena noticia por favor, porque aca ando mas o menos camuflada para que no se me vayan a venir encima los reporteros.
Carlos: No jefe, la verdad no son muy buenas las noticias que le tengo. Resulta que estuve hablando con Luis el de ejecución. Ese señor es como raro, me hablo todo golpeado cuando le pregunte acerca de las obras y me dijo que no se había hecho nada en todo este tiempo porque estábamos sin un peso en la entidad.
Amanda: ¿Qué? Pero como me va a venir a decir esto a estas alturas Carlos, ese viejo que le pasa porque no había dicho nada antes para al menos haber hecho una señalización en esas alcantarillas abiertas y asi prevenir a la gente de pasar por ahí con cuidado. Pero eso esta muy raro, aquí hay gato encerrado, antes de que entrara ese señor a la entidad no se veía esto. Voy a investigar y espero que usted me ayude.
Carlos: Claro jefe cuente conmigo.
Mientras tanto, en la zona de la tragedia, se había desencadenado toda una serie de amotinamientos y protestas por parte de los residentes de Tunjuelito y veredas cercanas. Los medios de comunicación estaban todos ahí, la fuerza pública intentaba controlar los hechos pero no lo iban a lograr por mucho tiempo.
Una reportera llamada Laura, perteneciente al periódico LA TIERRA decidió ir al lugar de los hechos a investigar más sobre el asunto y a entrevistar a unas personas. La reportera llegó al lugar y comenzó a entrevistar a varias personas, entre ellas la dueña de una tienda cerca del accidente a la que le decían DOÑA ESPERANAZA.
Laura: Bueno nos encontramos aquí en la carretera a Yanaconas donde al parecer una falla en el alcantarillado ha provocado una fuga de agua y ésta ha hecho que el agua se filtre entre la tierra y haya provocado un fuerte deslizamiento de la tierra. Aquí nos encontramos con la señora DOÑA esperanza habitante del sector y dueña de una tienda cerca del incidente.
Doña Esperanza: Quiero hacer un llamado de atención al gobierno que nos ayude a resolver este problema de una vez por todas no es la primera ni la segunda vez que pasamos por, si mal no recuerdo es como la quinta vez que se les advierte al gobierno de la fuga de agua de las alcantarillas y no hacen nada al respecto. Se les ha mandado cartas y solicitudes, pero ninguno de nuestros llamados ha sido respondido. También, esto ha generado que mi tienda no venda, pues el flujo de vehículos por lado y lado no se puede. Yo soy madre cabeza de familia de tres hijos y si no vendo no comemos, además debido al no acceso de la vía mis niños han faltado a la escuela. Estamos indignados, no sólo mi persona estamos en esta situación, somos muchas en estas. Por favor señorita ayúdenos!!
Laura: muchas gracias Doña Esperanza ahora vámonos con usted señor, qué opina de esta situación
-Bueno pues primero que todo yo me llamo Weider manejo un bus y quiero decir que esta situación, esta no es la primera vez que pasa esto ya otras veces me ha tocado coger otra ruta porque a esta siempre le pasa algo. Es un sector que es muy representativo y por esta situación me queda imposible pasar. Mi esposa y mis hijos viven del otro lado y no es justo que uno pagando, y bien caro que si es el gobierno no nos responda con el mínimo de seguridad.
Laura: Bueno vemos que la gente está muy sentida con esta situación y no ha hecho nada. Vemos como esta pobre gente está perdiendo sustento de vida y tan deplorable carretera que ha causado varias perdidas.
Laura regresó a su oficina e intrigada decidió indagar un poco más del sector del por qué nunca eran atendida las demandas de sus habitantes. Encontró, que el daño en la alcantarilla ya había pasado antes. Hace unos años una pareja de turistas iba en su moto hacia un mirador subiendo la carretera cuando de repente se les vino un pedazo de tierra encima y desafortunadamente los terminó por sepultar. Pasó un año y se determinó que lo que pasó fue que arriba de la montaña las lluvias estaban formando una especie lago donde se represaba el agua y con el tiempo el agua fue filtrando la tierra hasta que quedó tan blanda que se desmoronó un pedazo y eso causó el derrumbe. Para darle solución a ese problema sólo extrajeron el agua e hicieron un canal de modo que el agua bajara y no se filtrara. Asimismo cambiaron las alcantarillas de ese pedazo.
Laura fue indagando cada vez más y llegó al accidente de Daniel encontró que de este al accidente de la pareja en moto que falleció en ese derrumbe había una coincidencia geográfica concluyendo que la causa de la filtración del agua era la misma y que por eso estaban causando estos accidentes.
Preocupada por la situación se dirigió a la empresa directamente responsable C.V.C. Ahí se encontró con Carlos, le explicó todo el asunto con dicha carretera y de sus antecedentes. Carlos, se quedó aterrado con la historia, pues no tenía idea de todo lo que estaba pasando en ese sector, apenas sabia de la mala noticia que le había dado Luis.
Laura: Buenos señor, no sé si usted está enterado pero en la carretera a Yanaconas se ha presentado una terrible catástrofe con la vía debido a la mala supervisión de ustedes, discúlpeme el ser tan directa pero se supone que ustedes son los encargados de mantenimiento de los alcantarillados y su buen funcionamiento. No obstante, este problema viene desde hace mucho tiempo y no es la primera vez que sucede una tragedia una pareja murió hace unos dos años pues se represó el agua en el tope de la montaña y esas filtraciones causaron un derrumbe y ustedes no han hecho nada.
Carlos: Si señorita tiene toda la razón, ya conocía la gravedad del asunto, pero créame que así de preocupado estoy yo por darle una solución a esto. Estamos investigando porque hace varios meses se habían ordenado unas obras para la reparación de estas alcantarillas y terrenos pero al parecer por problemas internos esa plata se ha perdido. Apenas sepamos algo se lo hare saber.
Laura: Muchas gracias don Carlos, espero que solucionen esto porque tanto los padres de los jóvenes y los habitantes del sector están muy indignados y piensan tomar acciones contra ustedes.

Carlos se fue corriendo a contarle a su jefe.

Carlos: Jefe imagínese que me acabe de reunir con una periodista de LA TIERRA y esto ya se paso de castaño a oscuro. La demanda es inminente, hay que destapar esta olla.
Amanda: Voy a llamar ya mismo para que investiguen a ese tipo Luis y a todo su equipo para ver que es lo que ha pasado con estos dineros.
Luego de unos días, y después de investigar profundamente los movimientos en el departamento de ejecución de obras, se dieron cuenta del gran desfalco que había causado Luis y su equipo a la entidad, y no solo esto, también estaban tumbando a los contratistas encargados de estas obras.
La demanda fue por $1000.000.000 entre los cuales estaban todos los gastos de hospitalización de los jóvenes, el carro de Daniel y terminó en el despido de Amanda y Carlos por no haber investigado ni comprobado cual era el estado de las obras que ellos mismos habían ordenado hacer.

Caso elaborado por:
Nicolás Hernández Pérez
Martín Durán Ochoa
Santiago Semaan Lince
Ricardo León Díaz